Blog de poesía

Blog de poesía
Fotografía de 1997..esperando el nacimiento de mi hija Eva María.

Mi comentario.....

Inicié este blog con la ilusión que me produce el hecho de que mi poesía y mi sentir, pueda llegar a otras personas...y espero actúe como puente para traerme, a la vez, sentimientos y opiniones de todas aquellas que lo deseen.
Este es mi blog principal, aunque tengo otro llamado:"En la hora de las brujas". Estais invitad@s
En la parte de abajo de este blog están mi poema bandera y fotos muy apreciadas para mí.

jueves, 27 de enero de 2011

RECUERDOS ROTOS



Vestidos de harapos, apenas caminan
los que eran  recuerdos…..

Sin norte, sin sino; dejando una estela
con olor a muertos…

Buscando,ya a ciegas, su fantasmal cuna,
donde  ¿un día nacieron?

No nacieron nunca.Hoy se lo dijeron.

sábado, 15 de enero de 2011

A LA MITAD DEL CAMINO

 A la mitad del camino…
como una media jornada
de un día largo…La alborada
no volverá, renaciendo,
pero la tarde se ensancha
como una playa desierta,
que anhela huellas de plantas.

Es mía esta tarde amarilla,
de mieses casi agostadas,
de pájaros cenicientos
y alondras enamoradas.

En la playa de la tarde
voy a recostar mi espalda,
para esperar a la luna
y contarle mis nostalgias.

domingo, 9 de enero de 2011

¡NO HABLES, SILENCIO!



Traicionando tu nombre,
Silencio, te desdices;
como un eco sin madre
que pariera tu voz.

 Esquivo, no te encuentro,
parece que no existes.
Te escucho….¡ y no quisiera!,
¡arañas mi dolor!.

¡Sé tú, Silencio!...¡calla!
que, así, mi corazón
se cree a sí mismo….¡duerme!.
¡Olvida!. Es lo mejor.

Si un día me vuelvo fuerte…
¡escucharé tu voz!

lunes, 3 de enero de 2011

Desde mi vientre (1997)


Mientras palpo mi vientre, trecho a trecho,
-anhelantes, atentos mis sentidos -
se enajena mi alma. Tus latidos
preñan de miel mis labios y mi pecho.

Henchidos mis pezones, consentidos,
ya sueñan con tu boca, por derecho.
Miro la cruz que pende sobre el lecho;
desaguando mis ojos derretidos.

Dibujando tu nombre –colorines -
en un blanco babero : Eva María.
Huelen ya a tí, los cálidos patines.

Tu padre tornará a niño - a fe mía -
Bello príncipe azul: ¡los serafines
no tienen su mirar, pequeña mía¡